NUESTRA HISTORIA

Somos Martin y Micaela y nuestra historia comienza en el año 2013.

Durante muchos años vivimos en capital federal, allí cada uno hizo su camino. Martín como cocinero pasando por durante más de 10 años por diferentes restaurantes de alta gastronomía. Y Micaela como estudiante de abogacía, recibida de dicha carrera, pero negada a ejercerla  luego de terminarla. Los dos somos de Bahía Blanca, pero viviendo en capital federal nos conocimos. Y en el año 2013, Micaela a punto de recibirse y Martin buscando nuevos horizontes para poder crecer, decidimos ir por nuestro propio camino y emprender. Empezamos con algo muy chiquito, hacíamos pasta rellena los fines de semanas, y en los días que no trabajábamos lo íbamos repartiendo entre conocidos o algún negocio chiquito y prepizzas ¡ en mucha cantidad ! para eventos, en el mini departamento que teníamos. Nos pasábamos horas amasando y cocinando para entregarlas a tiempo, y teníamos sólo una moto chica con la que hacíamos los envíos.

Nuestro primer nombre en ese entonces fue “Tagliatelle”

 ¡ Si te quisiéramos contar anécdotas tenemos miles con las que te morirías de risa ! Hoy todavía nos acordamos y no podemos parar de reír de las cosas que uno va haciendo en el camino, para llegar a donde está. Y cada pasito que uno va dando, muchas veces solo lo sabe y lo ve uno mismo.

Durante casi todo el año 2013, nos encargamos de pensar que era lo que queríamos hacer, a donde, como y todo lo que significa apostar a algo nuevo y propio. Decidimos fusionar nuestras pasiones, la cocina por parte de Martin y el diseño /imagen y todo lo que conlleva crear una marca por parte de Micaela, y que luego de a poco se fue adentrando en el mundo del marketing digital, en principio por necesidad y hoy en día es una apasionada que sigue todos los días capacitandose y aprendiendo para crecer. ¡ Claro si nos preguntas ahora si nos imaginábamos estar donde estamos hoy y haber pasado por todo lo que pasamos, te decimos  NO, ni locos ! Algunas cosas han sido mejor de lo esperado y otras bastante más difíciles.

Todavía estando en capital federal, cada uno aun trabajando y estudiando, todos los meses ahorrábamos y nos íbamos comprando una máquina por mes. Y así embaladas las íbamos teniendo en el departamento en el que vivíamos ¡ un caos !

A fines del año 2013, a distancia y con la ayuda de nuestra familia, alquilamos un local y empezamos los trámites de la habilitación. Y al otro día de que Micaela se recibiera, estábamos subiendo todo a un camión, para volver después de tantos años a Bahía Blanca nuevamente. Jamás ninguno de los dos imaginamos que íbamos a volver, pero la vida a veces te lleva por caminos que sorprenden, y  todo sucede por alguna razón.

Ese fin de año fue de los más agotadores, en poco meses hicimos taaaantas cosas que aún no sabemos cómo en algún momento nos dio el cuerpo y la cabeza. Nos mudamos, pintamos una casa, nos acomodamos, volvimos a capital a buscar más cosas de la mudanza, pintamos el departamento, y nos empezamos a encargar del local. ¡ Todo esto entre la semana de navidad y año nuevo !

Y ahí comenzó este camino de ser emprendedores,  mágico y al mismo tiempo duro.

De enero a abril del 2014 se armó todo el local con lo necesario para la habilitación y se hicieron las pruebas necesarias de los productos y de lo que íbamos a ofrecer.

 En mayo nos dieron la habilitación y abrimos por primera vez, el 12 de Mayo del 2014.

¡ Y de aquí en adelante, vos empezaste a ser parte de nuestro mundo ¡

Fueron tantas las cosas que nos han ido pasando, los aprendizajes y el crecimiento que a veces parece que pasó una eternidad, pero pasaron hasta hoy (Junio 2019) tan solo 5 años. El negocio ha ido mutando bastante desde que empezó, siempre teniendo en miras cuales son nuestros sueños y a donde es que queremos llegar. Todas las decisiones que fuimos tomando tenían que ver con eso, con aprender de lo que significa llevar adelante un  negocio propio (de lo cual cuando empezamos no teníamos ni idea)  y encaminarlo para llegar a donde nosotros queremos ir, a que sea coincidente con nuestros sueños y nuestra vida. Y también muchas otras decisiones, tenían que ver con cuestiones que se nos iban presentando inesperadamente  y teníamos que resolverlas.

Al poco tiempo de abrir, tuvimos un bebé que nos acompañó en todo este camino y que hoy en día es parte tanto como nosotros.

Somos apasionados, aguerridos, impulsivos, soñadores, imparables. Creemos tan fuerte en lo que soñamos, que a pesar de todas las barreras que a veces se van presentando a la largo del camino y que hace que muchas veces queramos bajar los brazos, nuestro amor por lo que hacemos siempre puede más para lograr ir contra todas las adversidades.

Porque emprender se trata de eso, de amar lo que uno hace y creer muy fuerte en uno. No hay ningún sueño imposible, todo es alcanzable si luchamos y trabajamos por lo que queremos. Pero los caminos no se hacen de un día para el otro, hay que insistir y seguir y probar y volver a probar. Podemos cambiar el plan mil veces, porque la experiencia que uno va teniendo a medida que va avanzando, te permite crecer y cambiar e ir tomando mejores decisiones, pero nunca nuncaaa abandonar los sueños.

¡ Gracias por ser parte de nuestra historia !

Martín y Micaela